Infección viral crónica por VIH (Virus de la Inmunodeficiencia Humana) que destruye gradualmente el sistema inmune. La infección por el virus VIH no significa padecer el SIDA, el periodo transitorio entre la infección y la enfermedad puede durar muchos años sin notar síntomas, encontrarse bien y tener buen aspecto. Esta situación de infección sin enfermedad es a lo que se denomina personas seropositivas, ya que pueden contagiarlo a otras personas.
¿CÓMO SE TRANSMITE EL VIH?
Cuatro fluidos, la sangre, el semen, las secreciones vaginales y la leche materna de las personas infectadas tienen una concentración suficiente de virus como para transmitirlo. Ello significa que el VIH puede transmitirse por tres vías: sexual, sanguínea y de madre a hijo/a.
Además, para que se produzca la infección es necesario que el VIH penetre en el organismo y entre en contacto con la sangre o mucosas (revestimiento del interior de la boca, vagina, pene y recto) de la persona.
· Vía sexual: en las relaciones sexuales con penetración (anal, vaginal u oral) sin preservativo. La penetración anal es la práctica de mayor riesgo, seguida de la vaginal. Cuando una persona presenta otras infecciones de transmisión sexual (ITS) el riesgo de infección por VIH aumenta. Las relaciones sexuales orales tienen mucho menor riesgo, especialmente sin eyaculación.
· Vía sanguínea: al compartir jeringas, agujas, otro material de inyección o cualquier instrumento cortante que haya estado en contacto con sangre infectada.
El intercambio de instrumentos punzantes y cortantes no esterilizados para perforaciones en la piel como los utilizados para tatuajes, "piercing", acupuntura, perforación de orejas, etc. supone también un riesgo.
· Vía madre-hijo/a: cuando la mujer es seropositiva, la transmisión del virus puede tener lugar durante el embarazo, el parto o la lactancia.
La infección por VIH asintomática está caracterizada por un periodo en el que hay un deterioro lento del sistema inmune. Hay una disminución en el recuento de CD4, dándose un deterioro del sistema inmune. La persona infectada normalmente no tiene síntomas, pudiendo pasar un periodo de tiempo de 10 años o más antes de que éstos se desarrollen. En ocasiones pueden aparecer nódulos linfáticos inflamados, desórdenes en la piel o meningitis séptica. En esta etapa no hay síntomas ni signos de infección.
SÍNTOMAS
No hay síntomas en esta fase de la enfermedad. Cuando éstos comienzan a aparecer son:
· Inflamación de las glándulas linfáticas.
· Desórdenes en la piel.
· Meningitis séptica.
Entre otros síntomas:
· Agotamiento prolongado e inexplicable.
· Glándulas hinchadas (nódulos linfáticos).
· Fiebre que dure más de 10 días.
· Resfriados.
· Exceso de sudor, especialmente de noche.
· Lesiones de boca incluyendo llagas y encías hinchadas y dolorosas.
· No tener relaciones sexuales con personas infectadas por SIDA, con parejas múltiples o con personas que han tenido parejas múltiples o que sean drogodependientes. No utilizar drogas intravenosas y, si se utilizan, no compartir jeringuillas.
· Las personas con SIDA y que tienen anticuerpos positivos pueden transmitir la enfermedad a otros. Por ello no deben donar sangre, plasma, órganos corporales ni semen. No deben tomar contacto con fluidos corporales durante el acto sexual.
· Se deben tomar medidas severas para no adquirir la infección. Hay riesgo de adquirir la enfermedad incluso con precauciones como el preservativo. La única seguridad total de prevenir la transmisión sexual del VIH es la abstinencia.
El SIDA se presenta con manifestaciones de deficiencia inmune, también llamadas infecciones oportunistas. Son enfermedades que los enfermos de SIDA adquieren frecuentemente. En ocasiones habrá más de una de infección a la vez. Muchas de estas infecciones son difíciles de tratar, y se requiere una terapia indefinida para evitar la recaída.




